La ansiedad es una emoción normal que nos ayuda a adaptarnos a situaciones difíciles o amenazantes. Sin embargo, cuando la ansiedad se vuelve excesiva, frecuente o desproporcionada, puede interferir con nuestra calidad de vida y nuestro bienestar. En estos casos, es importante buscar ayuda profesional para aprender a manejar la ansiedad y evitar que se convierta en un problema crónico.
Una de las formas más efectivas de tratar la ansiedad es la terapia cognitivo conductual (TCC), que se basa en modificar los pensamientos y comportamientos que mantienen o agravan la ansiedad. La TCC nos enseña a identificar y cuestionar los pensamientos negativos o irracionales que nos generan ansiedad, y a reemplazarlos por otros más realistas y positivos. También nos ayuda a enfrentar gradualmente las situaciones que nos provocan ansiedad, en lugar de evitarlas o huir de ellas.
La TCC tiene una duración limitada y suele tener buenos resultados en pocas sesiones. Sin embargo, esto no significa que la ansiedad desaparezca para siempre o que no pueda volver a aparecer en el futuro. Por eso, es fundamental aprender a prevenir las recaídas y mantener los beneficios de la terapia a largo plazo.
¿Cómo podemos prevenir las recaídas en la ansiedad con TCC? Aquí te damos algunos consejos:
– Repasa los conceptos y las técnicas que aprendiste en la terapia. Es conveniente que tengas un registro escrito de los pensamientos y comportamientos que te ayudaron a reducir la ansiedad, así como de los objetivos que lograste y los obstáculos que superaste. De esta forma, podrás recordar lo que funcionó y aplicarlo de nuevo si lo necesitas.
– Practica regularmente las habilidades que adquiriste en la terapia. No esperes a sentir ansiedad para poner en práctica lo que aprendiste. Es mejor que lo hagas de forma preventiva, como parte de tu rutina diaria. Por ejemplo, puedes dedicar unos minutos al día a la relajación, al mindfulness o a la exposición a situaciones temidas.
– Sé consciente de tus señales de alerta. A veces, la ansiedad puede volver a aparecer por factores estresantes, cambios vitales o situaciones imprevistas. Es importante que estés atento a los síntomas físicos, emocionales o cognitivos que te indican que tu nivel de ansiedad está aumentando, y que actúes cuanto antes para controlarlo.
– Busca apoyo social. No tienes que enfrentarte solo a la ansiedad. Es bueno que cuentes con el apoyo de tu familia, tus amigos o tu pareja, y que les expliques lo que te pasa y cómo pueden ayudarte. También puedes buscar grupos de autoayuda o asociaciones de personas con ansiedad, donde podrás compartir tus experiencias y recibir consejos.
– Cuida tu salud física y mental. La ansiedad está relacionada con el estado general de nuestro organismo. Por eso, es importante que lleves un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación equilibrada, ejercicio físico moderado, descanso adecuado y evitar el consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias.
– No te desanimes ni te culpes si tienes una recaída. La ansiedad es un proceso complejo y variable, y puede haber momentos en los que vuelvas a sentirte mal o tengas dificultades para aplicar lo que aprendiste en la terapia. Esto no significa que hayas fracasado o que todo el trabajo haya sido en vano. Al contrario, significa que tienes una oportunidad para seguir aprendiendo y mejorando. Lo importante es que no te rindas y que busques ayuda si la necesitas.
La ansiedad se puede superar con TCC, pero también se puede prevenir con estos consejos. Recuerda que tú eres el protagonista de tu recuperación y que tienes las herramientas para lograrlo


