Terapia racional emotiva conductual: cómo superar la rumiación y el pensamiento obsesivo
La terapia racional emotiva conductual (TREC) es una forma de psicoterapia que se basa en el principio de que nuestros pensamientos influyen en nuestras emociones y comportamientos. Según esta terapia, muchas de las dificultades psicológicas que experimentamos se deben a creencias irracionales o distorsionadas que nos hacemos sobre nosotros mismos, los demás y el mundo.
La rumiación y el pensamiento obsesivo son dos ejemplos de patrones de pensamiento que pueden causarnos malestar emocional y problemas en nuestra vida cotidiana. La rumiación consiste en repasar una y otra vez situaciones pasadas o hipotéticas, sin llegar a una solución o a un alivio. El pensamiento obsesivo implica tener ideas intrusivas y repetitivas que nos generan ansiedad o miedo, y que nos resultan difíciles de controlar o eliminar.
La TREC nos ofrece una serie de herramientas para identificar y modificar estas creencias irracionales o distorsionadas, y así reducir la rumiación y el pensamiento obsesivo. Algunas de estas herramientas son:
– El cuestionamiento socrático: se trata de hacerse preguntas para evaluar la evidencia, la lógica y la utilidad de las creencias que nos provocan malestar. Por ejemplo: ¿Qué pruebas tengo de que esto es cierto? ¿Qué otras explicaciones posibles hay? ¿Qué consecuencias tiene para mí pensar así? ¿Qué ganaría si cambiara mi forma de pensar?
– La reestructuración cognitiva: consiste en sustituir las creencias irracionales o distorsionadas por otras más racionales o adaptativas, que se ajusten mejor a la realidad y que nos ayuden a sentirnos mejor. Por ejemplo: en lugar de pensar «Todo me sale mal» podemos pensar «A veces las cosas no salen como espero, pero eso no significa que todo sea un desastre».
– La exposición: implica enfrentarse gradualmente a las situaciones o estímulos que nos provocan ansiedad o miedo, con el objetivo de habituarnos a ellos y reducir nuestra reacción emocional. Por ejemplo: si tenemos pensamientos obsesivos sobre la limpieza, podemos exponernos a tocar objetos que consideramos sucios sin lavarnos las manos después.
– La relajación: consiste en aplicar técnicas para disminuir la tensión física y mental que nos producen la rumiación y el pensamiento obsesivo. Por ejemplo: podemos practicar la respiración diafragmática, el mindfulness o la meditación.
La TREC es una terapia eficaz para superar la rumiación y el pensamiento obsesivo, ya que nos enseña a cuestionar y cambiar nuestros pensamientos negativos, y a enfrentarnos a nuestras emociones difíciles con mayor confianza y seguridad.


