La relación entre la salud mental y el autocontrol
El autocontrol es la capacidad de regular nuestra propia conducta, pensamientos y sentimientos, de acuerdo con nuestros objetivos y valores. El autocontrol nos permite actuar de forma coherente con lo que queremos y lo que nos conviene, evitando las tentaciones o impulsos que nos alejan de nuestro bienestar.
La salud mental, por su parte, es el estado de equilibrio emocional, social y psíquico que nos permite afrontar las situaciones de la vida con recursos adecuados. La salud mental implica tener una autoestima positiva, una buena relación con nosotros mismos y con los demás, y un sentido de propósito y realización.
¿Qué relación existe entre el autocontrol y la salud mental? Según diversos estudios, el autocontrol está asociado a una mayor salud mental, ya que favorece la prevención y el manejo de problemas como el estrés, la ansiedad, la depresión o las adicciones. Además, el autocontrol nos ayuda a desarrollar habilidades como la inteligencia emocional, la resiliencia, la motivación o la creatividad, que son fundamentales para nuestro crecimiento personal y profesional.
¿Cómo podemos mejorar nuestro autocontrol y nuestra salud mental? A continuación, te ofrecemos algunos consejos psicológicos para lograrlo:
– Establece metas claras y realistas. Define qué quieres conseguir y cómo vas a hacerlo, teniendo en cuenta tus capacidades y recursos. Divide tus metas en pasos pequeños y concretos, y celebra tus avances.
– Practica la atención plena. La atención plena o mindfulness es una técnica que consiste en enfocar nuestra atención en el momento presente, sin juzgar ni reaccionar a lo que ocurre. La atención plena nos ayuda a tomar conciencia de nuestros pensamientos, emociones y sensaciones corporales, y a regularlos de forma más eficaz.
– Aprende a decir no. A veces, cedemos ante las presiones sociales o las demandas de los demás, sin tener en cuenta nuestras propias necesidades o preferencias. Aprender a decir no es una forma de ejercer nuestro autocontrol y de respetar nuestros límites y valores.
– Busca apoyo social. El apoyo social es un factor protector de la salud mental, ya que nos proporciona afecto, comprensión y ayuda cuando lo necesitamos. Rodéate de personas que te quieran y te aprecien, y comparte con ellas tus experiencias, sentimientos y opiniones.
– Cuida tu cuerpo. El cuerpo y la mente están estrechamente relacionados, por lo que cuidar nuestro cuerpo es una forma de cuidar nuestra mente. Procura llevar una alimentación equilibrada, hacer ejercicio físico regularmente, dormir bien y evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol o el tabaco.
– Busca actividades gratificantes. El placer es un componente esencial de la salud mental, ya que nos genera emociones positivas y nos motiva a seguir adelante. Dedica tiempo a hacer cosas que te gusten y te diviertan, como leer, escuchar música, pintar o viajar.
– Pide ayuda profesional si lo necesitas. A veces, el autocontrol y la salud mental pueden verse afectados por situaciones difíciles o trastornos psicológicos que requieren de una intervención especializada. Si sientes que no puedes controlar tu conducta o que tu salud mental se deteriora, no dudes en consultar con un psicólogo o psicóloga que te oriente y te ofrezca las herramientas adecuadas para superar tus dificultades.


