La psicología positiva es una rama de la psicología que se enfoca en el estudio científico de las fortalezas y virtudes humanas, así como en las condiciones y procesos que contribuyen al bienestar y a la felicidad de las personas. Una de las virtudes que promueve la psicología positiva es la gratitud, que se define como el reconocimiento y aprecio por los beneficios recibidos de otras personas o de la vida en general.
La gratitud tiene múltiples beneficios para la salud física y mental, como reducir el estrés, mejorar el sueño, aumentar la autoestima, fortalecer las relaciones sociales y fomentar el optimismo. Además, la gratitud también puede tener un impacto positivo en el ámbito laboral, ya que puede mejorar el rendimiento, la satisfacción, el compromiso y la lealtad de los trabajadores.
¿Cómo se puede desarrollar la capacidad de gratitud en el trabajo? La psicología positiva propone algunas estrategias que pueden ayudar a cultivar este hábito, como:
– Llevar un diario de gratitud: consiste en escribir cada día al menos tres cosas por las que se siente agradecido en el trabajo, ya sean personas, situaciones, logros o aprendizajes. Esto ayuda a enfocarse en los aspectos positivos y a valorar lo que se tiene.
– Expresar la gratitud verbalmente o por escrito: consiste en agradecer a los compañeros, jefes o clientes por su apoyo, colaboración o confianza. Esto ayuda a crear un clima de respeto, reconocimiento y reciprocidad.
– Practicar la meditación de gratitud: consiste en dedicar unos minutos al día a reflexionar sobre las cosas por las que se siente agradecido en el trabajo y a sentir la emoción que genera. Esto ayuda a conectar con el presente y a generar una actitud positiva.
La psicología positiva nos invita a ser más conscientes y expresivos de nuestra gratitud en el trabajo, lo que puede mejorar nuestra calidad de vida y nuestra productividad. La gratitud no es solo un sentimiento, sino una elección y una habilidad que se puede entrenar y potenciar.


