Terapia cognitivo-conductual en línea: herramientas para enfrentar el estrés académico
El estrés académico es un problema común que afecta a muchos estudiantes en diferentes niveles educativos. El estrés puede tener consecuencias negativas para la salud física y mental, así como para el rendimiento académico. Por eso, es importante contar con estrategias efectivas para manejar el estrés y prevenir sus efectos adversos.
Una de las opciones más recomendadas para afrontar el estrés académico es la terapia cognitivo-conductual (TCC). La TCC es un tipo de psicoterapia que se basa en la idea de que los pensamientos, las emociones y las conductas están relacionados entre sí. La TCC ayuda a identificar y modificar los pensamientos negativos o irracionales que generan estrés, y a desarrollar habilidades para afrontar las situaciones difíciles de forma adaptativa.
La TCC se puede realizar de forma presencial o en línea. La terapia en línea tiene varias ventajas, como la comodidad, la flexibilidad, la accesibilidad y la privacidad. Además, se ha demostrado que la terapia en línea es tan efectiva como la presencial para tratar el estrés y otros problemas psicológicos.
La terapia cognitivo-conductual en línea consiste en una serie de sesiones o módulos que se realizan a través de una plataforma digital. En cada sesión, el terapeuta o el programa proporciona información sobre el estrés y sus causas, enseña técnicas para manejar los pensamientos negativos y las emociones desagradables, y propone ejercicios prácticos para aplicar lo aprendido en la vida real.
Algunas de las herramientas que se pueden aprender en la terapia cognitivo-conductual en línea son:
– La reestructuración cognitiva: consiste en identificar los pensamientos negativos o distorsionados que generan estrés, cuestionar su validez y sustituirlos por otros más realistas y positivos. Por ejemplo, si piensas que vas a suspender un examen porque no has estudiado lo suficiente, puedes cambiar ese pensamiento por otro más racional como «tengo tiempo suficiente para repasar lo más importante y hacerlo lo mejor posible».
– La relajación: consiste en aplicar técnicas como la respiración profunda, la meditación o el yoga para reducir la tensión muscular y el nerviosismo. Por ejemplo, si te sientes ansioso antes de una presentación oral, puedes hacer unos ejercicios de respiración para calmarte y concentrarte mejor.
– La solución de problemas: consiste en seguir una serie de pasos para definir el problema, generar posibles soluciones, evaluar sus ventajas e inconvenientes, elegir la mejor opción e implementarla. Por ejemplo, si tienes dificultades para organizar tu tiempo de estudio, puedes hacer un plan semanal con las tareas que tienes que hacer y los plazos que tienes que cumplir.
– La exposición gradual: consiste en enfrentarse progresivamente a las situaciones que provocan estrés, empezando por las más fáciles y avanzando hasta las más difíciles, con el objetivo de reducir el miedo y aumentar la confianza. Por ejemplo, si te da miedo hablar en público, puedes empezar por practicar tu discurso frente al espejo, luego frente a un amigo o familiar, luego frente a un grupo pequeño y finalmente frente a un público más grande.
La terapia cognitivo-conductual en línea es una alternativa eficaz y conveniente para enfrentar el estrés académico. Sin embargo, no es adecuada para todos los casos ni sustituye al apoyo profesional. Si el estrés es muy intenso o se acompaña de otros síntomas como ansiedad, depresión o ideas suicidas, se recomienda consultar con un especialista lo antes posible.
Como dijo Albert Ellis, uno de los psicoterapeutas más influyentes de la historia: «Los mejores años de tu vida son aquellos en los que decidas que tus problemas son sólo tuyos. No es culpa de tu madre, la ecología o el presidente. Uno se da cuenta así del control de su propio destino».


