La terapia racional emotiva conductual (TREC) es una forma de psicoterapia que se enfoca en ayudar a las personas a cambiar sus creencias irracionales y sus emociones negativas que les impiden alcanzar sus metas. Una de las aplicaciones más comunes de la TREC es para superar el miedo al fracaso y tomar acción.
El miedo al fracaso es una emoción que surge cuando pensamos que no somos capaces de hacer algo o que vamos a tener consecuencias negativas si lo intentamos. Este miedo nos paraliza y nos impide actuar, lo que nos lleva a perder oportunidades y a sentirnos frustrados e insatisfechos.
La TREC propone que el miedo al fracaso no es causado por la situación en sí, sino por las creencias irracionales que tenemos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre el mundo. Estas creencias son ilógicas, exageradas y absolutistas, y nos hacen tener expectativas poco realistas y exigencias inflexibles.
Algunas de las creencias irracionales más comunes que generan el miedo al fracaso son:
– Debo ser perfecto y competente en todo lo que hago.
– Si fracaso, significa que soy un fracasado y que no valgo nada.
– Los demás me van a juzgar y a rechazar si no cumplo con sus estándares.
– El mundo es un lugar hostil y peligroso donde solo triunfan los mejores.
La TREC nos ayuda a identificar estas creencias irracionales y a sustituirlas por creencias racionales, que son lógicas, realistas y flexibles. Estas creencias nos permiten aceptarnos a nosotros mismos con nuestras fortalezas y debilidades, tolerar la incertidumbre y el riesgo, y ver el fracaso como una oportunidad de aprendizaje y mejora.
Algunas de las creencias racionales que podemos adoptar para superar el miedo al fracaso son:
– No tengo que ser perfecto ni competente en todo lo que hago, solo tengo que hacer lo mejor que pueda con los recursos que tengo.
– Si fracaso, no significa que sea un fracasado ni que no valga nada, solo significa que he cometido un error o que no he logrado un resultado esperado.
– Los demás no me van a juzgar ni a rechazar por mis fracasos, sino por cómo los afronto y los supero.
– El mundo es un lugar diverso y complejo donde hay espacio para todos y donde puedo encontrar oportunidades y desafíos.
La TREC también nos enseña a cambiar nuestras emociones negativas por emociones positivas o neutras, que nos motivan y nos impulsan a actuar. En lugar de sentir miedo al fracaso, podemos sentir curiosidad, interés, ilusión o confianza. En lugar de sentir ansiedad, podemos sentir calma, tranquilidad o serenidad. En lugar de sentir ira, podemos sentir comprensión, empatía o respeto.
Para lograr estos cambios emocionales, la TREC utiliza diferentes técnicas cognitivas, conductuales y emocionales, como:
– La disputa: consiste en cuestionar la validez y la utilidad de las creencias irracionales y buscar evidencias que las contradigan o las debiliten.
– La reestructuración cognitiva: consiste en reemplazar las creencias irracionales por creencias racionales y generar pensamientos alternativos más adaptativos y positivos.
– La exposición: consiste en enfrentarse gradualmente a las situaciones que nos generan miedo al fracaso, empezando por las más fáciles y avanzando hasta las más difíciles.
– La relajación: consiste en aplicar técnicas de respiración, muscular o mental para reducir la activación fisiológica y el estrés asociados al miedo al fracaso.
– La autoaceptación: consiste en reconocer nuestro valor como personas independientemente de nuestros éxitos o fracasos, y expresarnos amor y compasión por nosotros mismos.
La terapia racional emotiva conductual es una herramienta muy eficaz para superar el miedo al fracaso y tomar acción. Nos ayuda a cambiar nuestras creencias, nuestras emociones y nuestras conductas para lograr nuestros objetivos y mejorar nuestra calidad de vida. Si quieres saber más sobre esta terapia o cómo aplicarla en tu caso particular, puedes consultar con un profesional cualificado o buscar información en internet. Recuerda que el fracaso no es el final del camino, sino una oportunidad para crecer y avanzar.


