La ansiedad por el rendimiento es un problema común que afecta a muchas personas en diferentes ámbitos de la vida, como el trabajo, el estudio, el deporte o las relaciones. Se trata de un miedo excesivo a fracasar o a no cumplir con las expectativas propias o ajenas, que genera estrés, nerviosismo y bloqueo mental.
Una forma de combatir la ansiedad por el rendimiento es practicar ejercicios de visualización y afirmaciones positivas. Estas técnicas consisten en imaginar escenarios de éxito y repetir frases que refuercen la confianza y la autoestima. De esta manera, se puede modificar el estado de ánimo, reducir la tensión y aumentar la motivación.
Los ejercicios de visualización y afirmaciones positivas se pueden realizar antes, durante y después de una situación que provoque ansiedad por el rendimiento. Por ejemplo, antes de una presentación en público, se puede visualizar el momento en que se habla con fluidez y seguridad, y se recibe el aplauso del público. También se puede repetir frases como «Soy capaz de hacerlo», «Tengo los conocimientos necesarios» o «Me siento tranquilo y preparado».
Durante la presentación, se puede seguir visualizando el resultado positivo y recordar las afirmaciones positivas. Además, se puede respirar profundamente y relajar los músculos para evitar la rigidez y el temblor. Después de la presentación, se puede celebrar el logro y reforzar las afirmaciones positivas. También se puede analizar lo que se hizo bien y lo que se puede mejorar para la próxima vez.
Los ejercicios de visualización y afirmaciones positivas son herramientas útiles para superar la ansiedad por el rendimiento, pero no son suficientes por sí solas. También es importante prepararse adecuadamente para la situación que genera ansiedad, practicar las habilidades necesarias, buscar apoyo de otras personas y aceptar los errores como oportunidades de aprendizaje.


