Terapia racional emotiva conductual: reconstruyendo tu identidad y sentido de sí mismo
La terapia racional emotiva conductual (TREC) es un tipo de psicoterapia que se basa en el principio de que nuestras emociones y comportamientos son el resultado de nuestros pensamientos y creencias. La TREC nos ayuda a identificar y modificar los pensamientos irracionales que nos causan sufrimiento y nos impiden alcanzar nuestros objetivos. Al cambiar nuestra forma de pensar, podemos mejorar nuestro estado de ánimo, nuestra autoestima y nuestra calidad de vida.
La TREC se enfoca en el presente y en el futuro, más que en el pasado. No se trata de buscar las causas de nuestros problemas, sino de encontrar soluciones prácticas y efectivas. La TREC es una terapia activa y colaborativa, en la que el terapeuta y el paciente trabajan juntos para establecer metas, diseñar estrategias y evaluar los resultados.
Uno de los aspectos más importantes de la TREC es el trabajo sobre la identidad y el sentido de sí mismo. Muchas veces, las personas que sufren de ansiedad, depresión, baja autoestima o problemas relacionales tienen una imagen negativa de sí mismas, basada en creencias irracionales como:
– Soy un fracaso.
– No valgo nada.
– Nadie me quiere.
– No puedo hacer nada bien.
Estas creencias nos hacen sentir inseguros, culpables, inferiores o indignos. Nos limitan y nos impiden desarrollar nuestro potencial y disfrutar de la vida.
La TREC nos ayuda a reconstruir nuestra identidad y nuestro sentido de sí mismo, mediante el uso de técnicas como:
– La detección y cuestionamiento de los pensamientos irracionales.
– La sustitución de los pensamientos irracionales por otros más racionales y adaptativos.
– La reestructuración cognitiva, que consiste en cambiar la interpretación que hacemos de las situaciones y de nosotros mismos.
– La autoaceptación incondicional, que implica aceptarnos tal como somos, con nuestras virtudes y defectos, sin juzgarnos ni compararnos con los demás.
– El refuerzo positivo, que consiste en reconocer y valorar nuestros logros y cualidades, así como expresarnos afecto y respeto a nosotros mismos.
Al aplicar estas técnicas, podemos modificar nuestra forma de pensar y sentir sobre nosotros mismos. Podemos desarrollar una identidad más positiva, coherente y auténtica. Podemos aumentar nuestra confianza, nuestra autoestima y nuestro bienestar. Podemos reconstruir nuestro sentido de sí mismo.


