La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que percibimos como amenazantes. Sin embargo, cuando esta respuesta se produce en exceso, sin una causa real, puede convertirse en un trastorno de ansiedad generalizada (TAG) que afecta seriamente nuestra calidad de vida.
Afortunadamente, existen terapias eficaces como la terapia cognitiva conductual (TCC) y la terapia racional emotiva conductual (TREC) que pueden ayudar a las personas a superar el TAG y volver a disfrutar de la vida.
La TCC se centra en cambiar los patrones de pensamiento negativos y las conductas asociadas a la ansiedad, mientras que la TREC se enfoca en desafiar y reemplazar los pensamientos irracionales que contribuyen al TAG.
Para comprender cómo funciona la terapia, podemos pensar en el TAG como una montaña rusa emocional en la que estamos atrapados. Cada vez que subimos, experimentamos una intensa sensación de ansiedad y cada vez que bajamos, sentimos un alivio momentáneo. Pero, en lugar de disfrutar de los altibajos, nos sentimos abrumados por ellos.
La TCC y la TREC nos ayudan a salir de la montaña rusa emocional al enseñarnos nuevas formas de pensar y actuar. Por ejemplo, un terapeuta puede ayudarnos a identificar los pensamientos negativos que nos llevan a la ansiedad y enseñarnos a reemplazarlos con pensamientos más realistas y positivos.
Imaginemos que una persona con TAG está a punto de dar una presentación en el trabajo y comienza a pensar: «Seguro que voy a arruinar todo. Todos se darán cuenta de lo incompetente que soy». Un terapeuta puede ayudar a esta persona a desafiar estos pensamientos negativos y reemplazarlos con pensamientos más realistas como: «He practicado y me he preparado para esto. Si cometo un error, no es el fin del mundo. Puedo manejar cualquier situación que se presente».
Además de la terapia, también existen técnicas de relajación como la respiración profunda y la meditación que pueden ayudarnos a controlar nuestra ansiedad.
En resumen, si sufres de TAG, no tienes que seguir atrapado en la montaña rusa emocional. Busca ayuda profesional y aprende nuevas formas de pensar y actuar que te permitan superar la ansiedad y volver a disfrutar de la vida. Como dice el famoso chiste: «¿Cómo se come un elefante? Poco a poco». Lo mismo sucede con el TAG, superarlo puede parecer abrumador, pero con la ayuda adecuada, podemos enfrentarlo paso a paso y superarlo.

