La tristeza es una emoción natural que experimentamos cuando perdemos algo o alguien importante para nosotros. Sin embargo, a veces la tristeza puede ser tan intensa y duradera que nos impide disfrutar de la vida y alcanzar nuestros objetivos. En estos casos, podemos recurrir a la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) para superar la tristeza y recuperar el bienestar.
La TREC es una forma de psicoterapia que se basa en el principio de que no son las situaciones las que nos hacen sentir de una manera u otra, sino las creencias que tenemos sobre ellas. Es decir, lo que pensamos sobre lo que nos pasa determina cómo nos sentimos y cómo actuamos. Por ejemplo, si pensamos que no podemos ser felices sin una pareja, nos sentiremos tristes y desesperanzados cuando terminemos una relación. Pero si pensamos que podemos ser felices solos o con otras personas, nos sentiremos más tranquilos y optimistas.
La TREC nos ayuda a identificar y cambiar las creencias irracionales que nos hacen sentir tristes por otras más racionales y adaptativas. Las creencias irracionales son aquellas que no se ajustan a la realidad, que son exageradas o absolutistas, y que nos perjudican más que nos benefician. Por ejemplo, «nunca encontraré a alguien que me quiera», «todo me sale mal», «debería ser perfecto». Las creencias racionales son aquellas que se basan en la evidencia, que son flexibles y matizadas, y que nos ayudan a afrontar los problemas. Por ejemplo, «puedo encontrar a alguien que me quiera si me lo propongo», «a veces me salen bien las cosas y otras no», «no tengo que ser perfecto para ser feliz».
Para cambiar las creencias irracionales por racionales, la TREC utiliza diferentes técnicas cognitivas, emocionales y conductuales. Algunas de estas técnicas son:
– Cuestionar las creencias irracionales: se trata de analizar si nuestras creencias se basan en hechos o en suposiciones, si son lógicas o contradictorias, si nos ayudan o nos perjudican, y si hay otras formas de ver la situación.
– Reemplazar las creencias irracionales por racionales: se trata de sustituir los pensamientos negativos e irracionales por otros más positivos y racionales, usando afirmaciones como «prefiero», «puedo», «es posible», etc.
– Practicar la autoaceptación: se trata de aceptarnos tal como somos, con nuestras virtudes y defectos, sin juzgarnos ni criticarnos. La autoaceptación implica reconocer nuestro valor como personas y respetar nuestros derechos y necesidades.
– Expresar y regular las emociones: se trata de reconocer lo que sentimos y expresarlo de forma adecuada, sin reprimirlo ni exagerarlo. La expresión emocional puede ser verbal o no verbal, como hablar con alguien, escribir un diario, llorar, etc. La regulación emocional implica usar estrategias para calmarnos cuando estamos muy alterados, como respirar profundamente, relajarnos, distraernos, etc.
– Cambiar el comportamiento: se trata de modificar nuestras acciones para que sean coherentes con nuestras creencias racionales y nuestros objetivos. El cambio de comportamiento puede implicar hacer cosas que nos gustan y nos hacen sentir bien, enfrentarnos a los problemas en lugar de evitarlos, buscar apoyo social, etc.
La TREC es una terapia efectiva para superar la tristeza y mejorar nuestra autoestima, nuestra motivación y nuestra satisfacción con la vida. Si quieres saber más sobre esta terapia o necesitas ayuda profesional para aplicarla, puedes contactar con un psicólogo especializado en TREC.

