La terapia racional emotiva (TRE) es un enfoque psicológico que se basa en la idea de que nuestros pensamientos influyen en nuestras emociones y comportamientos. Según la TRE, podemos cambiar nuestras reacciones emocionales y conductuales si modificamos nuestros pensamientos irracionales por otros más racionales y adaptativos.
En el ámbito de las relaciones de pareja, la TRE nos puede ayudar a fomentar la independencia y la interdependencia, es decir, el equilibrio entre la autonomía personal y la conexión con el otro. Para ello, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:
– Reconocer y aceptar las diferencias individuales. Cada persona tiene sus propias creencias, valores, gustos, preferencias y necesidades. No podemos pretender que nuestra pareja piense, sienta o actúe igual que nosotros en todo momento. Debemos respetar su singularidad y no imponerle nuestra forma de ver las cosas.
– Expresar y negociar las expectativas. Es normal que tengamos ciertas expectativas sobre nuestra pareja y la relación, pero debemos ser conscientes de que no siempre se van a cumplir. En lugar de exigir o suponer lo que el otro debe hacer o sentir, es mejor comunicar lo que queremos y necesitamos de forma asertiva y negociar los acuerdos que sean satisfactorios para ambos.
– Asumir la responsabilidad de nuestras emociones. No podemos culpar a nuestra pareja de cómo nos sentimos, ni esperar que sea ella la que nos haga felices o nos resuelva los problemas. Somos responsables de gestionar nuestras propias emociones y buscar nuestro bienestar personal. Del mismo modo, debemos respetar el espacio y el tiempo que nuestra pareja necesita para cuidarse a sí misma.
– Fomentar la confianza y el apoyo mutuo. La confianza es la base de una relación sana y duradera. Para construirla, es necesario ser honestos, leales, coherentes y transparentes con nuestra pareja. También debemos mostrarle nuestro apoyo incondicional, especialmente en los momentos difíciles, y celebrar sus logros y alegrías.
– Disfrutar del tiempo compartido y del tiempo separado. Una relación equilibrada implica compartir momentos de calidad con nuestra pareja, pero también mantener nuestros propios intereses, aficiones y amistades. No debemos renunciar a nuestra identidad ni a nuestra vida social por estar en pareja. Al contrario, debemos enriquecernos mutuamente con nuestras experiencias individuales.
La terapia racional emotiva nos ofrece herramientas para mejorar nuestra relación de pareja desde el autoconocimiento, la comunicación y el respeto. Si queremos fomentar la independencia y la interdependencia en nuestra relación, debemos trabajar en nosotros mismos y en nuestra forma de relacionarnos con el otro.

