La aromaterapia es una técnica natural que utiliza el aroma y las partículas liberadas de diversos aceites esenciales para estimular diferentes partes del cerebro, siendo muy eficaz como tratamiento complementario para reducir el estrés y la ansiedad, inclusive en personas que sufren de trastornos de ansiedad.
Los aceites esenciales tienen propiedades sedantes, calmantes y relajantes que ayudan a prevenir los ataques de ansiedad, a regular la presión arterial y la frecuencia cardíaca, a disminuir los niveles de hormonas del estrés y a restaurar la paz interior.
Algunos de los aceites esenciales más recomendados para tratar la ansiedad son:
– Lavanda: Es el más conocido y utilizado por su efecto tranquilizador y protector del sistema cardiovascular.
– Bergamota: Pertenece a la familia de los cítricos y tiene un aroma revitalizante que balancea la actividad nerviosa y disminuye la irritabilidad.
– Nardo: Tiene excelentes propiedades relajantes, ansiolíticas y antidepresivas que alivian la ansiedad persistente y las variaciones emocionales frecuentes.
– Azahar: El aroma de azahar, así como el del naranjo, tiene propiedades sedantes muy efectivas para combatir el insomnio, el nerviosismo y el miedo.
– Manzanilla: Es un aceite esencial muy suave y seguro que se puede usar incluso en niños y ancianos. Tiene un efecto calmante, antiinflamatorio y antiespasmódico que ayuda a relajar los músculos y las tensiones.
– Ylang-ylang: Es un aceite esencial con un aroma dulce y floral que tiene un efecto euforizante, afrodisíaco y armonizador. Ayuda a mejorar el estado de ánimo, la autoestima y la confianza.
– Sándalo: Es un aceite esencial con un aroma amaderado y exótico que tiene un efecto hipnótico, meditativo y espiritual. Ayuda a liberar las emociones reprimidas, a conectar con el presente y a encontrar el equilibrio.
La mejor forma de utilizar los aceites esenciales para la ansiedad es a través de su inhalación, ya sea directamente del frasco, con un difusor de aromas o con un pañuelo impregnado. También se pueden usar en el baño, en un masaje o en una cataplasma, siempre diluidos en un aceite vegetal o en agua.
La aromaterapia es una terapia alternativa que puede ayudar a mejorar el bienestar físico y mental, pero no sustituye el tratamiento médico o psicológico de la ansiedad. Por lo tanto, se recomienda consultar con un profesional antes de usar los aceites esenciales, especialmente si se tiene alguna condición médica o se está embarazada o lactando.

