La terapia racional emotiva conductual (TREC) es una forma de psicoterapia que se basa en el principio de que nuestras emociones y conductas están determinadas por nuestros pensamientos y creencias. Esta terapia fue creada por el psicólogo Albert Ellis en la década de 1950 y se ha aplicado con éxito a diversos problemas psicológicos.
Uno de los ámbitos en los que la TREC puede ser útil es el de las relaciones de pareja. Muchas veces, las parejas experimentan conflictos, insatisfacción, aburrimiento o falta de deseo sexual debido a las creencias irracionales que tienen sobre sí mismos, sobre el otro o sobre la relación. Estas creencias pueden generar emociones negativas como ansiedad, culpa, enfado o tristeza, que interfieren con el bienestar y la intimidad de la pareja.
La TREC propone que las parejas que mantienen viva la admiración y el deseo sexual son aquellas que tienen creencias racionales sobre su relación. Estas creencias les permiten aceptarse a sí mismos y al otro tal como son, sin exigencias ni condiciones. También les ayudan a comunicarse de forma asertiva, a resolver los problemas de forma constructiva y a disfrutar de los momentos compartidos.
Algunas de las creencias racionales que favorecen una relación de pareja sana y satisfactoria son:
– No necesito que mi pareja me ame o me apruebe todo el tiempo para ser feliz.
– Mi pareja es un ser humano con virtudes y defectos, y puedo admirar sus cualidades sin idealizarla ni criticarla.
– El deseo sexual no es algo que surge espontáneamente, sino que se puede cultivar con creatividad, comunicación y cariño.
– Los conflictos son inevitables en una relación de pareja, pero se pueden solucionar con respeto, diálogo y compromiso.
– La relación de pareja no es lo único que me define como persona, sino que tengo otros ámbitos de mi vida que también me aportan bienestar y felicidad.
La TREC ofrece a las parejas diversas técnicas para identificar y modificar sus creencias irracionales y sustituirlas por otras más racionales. Estas técnicas incluyen el método ABCDE, la flecha descendente, el análisis coste-beneficio, el entrenamiento en habilidades sociales y el humor. Con la ayuda de un terapeuta profesional, las parejas pueden aprender a aplicar estas técnicas y mejorar su relación.

