La capacidad de resolución de problemas es una habilidad esencial en el ámbito laboral, ya que nos permite enfrentar los desafíos y obstáculos que se presentan en el día a día. Sin embargo, muchas veces nos sentimos bloqueados o frustrados al no encontrar soluciones efectivas o creativas. ¿Cómo podemos mejorar esta competencia y desarrollar un pensamiento más flexible y analítico? En este artículo te presentamos algunas técnicas de psicología que pueden ayudarte a mejorar tu capacidad de resolución de problemas en el trabajo.
– Define el problema con claridad. Antes de buscar soluciones, es importante identificar el problema y sus causas. Para ello, puedes utilizar la técnica de los cinco porqués, que consiste en preguntarte por qué ocurre el problema y sus consecuencias hasta llegar a la raíz del mismo. Por ejemplo, si el problema es que no cumples con los plazos de entrega, puedes preguntarte: ¿Por qué no cumplo con los plazos? ¿Por qué no me organizo mejor? ¿Por qué me distraigo fácilmente? ¿Por qué no priorizo las tareas? ¿Por qué no delego o pido ayuda cuando la necesito?
– Genera varias alternativas de solución. Una vez que tienes claro el problema, puedes empezar a pensar en posibles soluciones. Para ello, puedes utilizar la técnica del brainstorming o lluvia de ideas, que consiste en generar la mayor cantidad de opciones posibles sin juzgarlas ni descartarlas. Puedes hacerlo solo o en equipo, y utilizar herramientas como mapas mentales, listas o diagramas para organizar las ideas.
– Evalúa las ventajas y desventajas de cada alternativa. Después de generar varias opciones, es necesario analizar sus pros y contras para elegir la más adecuada. Para ello, puedes utilizar la técnica de la matriz de decisión, que consiste en asignar un valor numérico a cada criterio de evaluación (por ejemplo, costo, tiempo, recursos, impacto) y multiplicarlo por el peso relativo de cada alternativa. La opción con mayor puntaje será la más conveniente.
– Implementa la solución elegida y verifica los resultados. Finalmente, debes poner en práctica la solución que has seleccionado y comprobar si funciona o no. Para ello, puedes utilizar la técnica del plan de acción, que consiste en definir los pasos a seguir, los responsables, los recursos necesarios y los plazos de ejecución. Además, debes establecer indicadores de seguimiento y evaluación para medir el grado de éxito o fracaso de la solución.
Estas son algunas técnicas de psicología que pueden ayudarte a mejorar tu capacidad de resolución de problemas en el trabajo. Recuerda que esta habilidad se puede entrenar y perfeccionar con la práctica y la experiencia. Así que no te desanimes si te encuentras con dificultades o errores, sino que aprovecha cada situación como una oportunidad de aprendizaje y mejora.

