La deshonestidad es un problema que afecta a muchas personas y que puede tener consecuencias negativas para la autoestima, las relaciones y la salud mental. La deshonestidad puede manifestarse de diferentes formas, como mentir, engañar, ocultar información o robar. Estos comportamientos pueden ser motivados por el miedo, la culpa, la vergüenza o el deseo de obtener beneficios personales.
La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) es un tipo de psicoterapia que ayuda a las personas a cambiar sus pensamientos, emociones y conductas irracionales que les causan sufrimiento. La TREC se basa en el principio de que no son las situaciones las que nos afectan, sino la forma en que las interpretamos. Por lo tanto, la TREC busca enseñar a las personas a cuestionar y modificar sus creencias irracionales que les llevan a actuar de forma deshonesta.
La TREC se compone de cuatro fases: identificar el problema, detectar las creencias irracionales, disputarlas y sustituirlas por otras más racionales y adaptativas, y aplicar las nuevas creencias a la conducta. Algunos ejemplos de creencias irracionales que pueden fomentar la deshonestidad son:
– Debo ser perfecto y complacer a todo el mundo.
– No puedo soportar el rechazo o el fracaso.
– Si no tengo lo que quiero, soy infeliz.
– Los demás deben hacer lo que yo digo o son malos.
Estas creencias pueden generar emociones negativas como ansiedad, culpa, ira o depresión, que a su vez pueden impulsar a la persona a actuar de forma deshonesta para evitar o aliviar su malestar. La TREC ayuda a la persona a reconocer que estas creencias son irracionales y que no se basan en la realidad. Además, le ayuda a desarrollar otras creencias más racionales y positivas, como:
– Soy una persona valiosa con defectos y virtudes.
– Puedo tolerar el rechazo o el fracaso y aprender de ellos.
– Soy feliz con lo que tengo y puedo esforzarme por conseguir lo que quiero.
– Los demás tienen derecho a pensar y actuar diferente a mí.
Estas creencias pueden generar emociones más saludables como confianza, aceptación, tranquilidad o alegría, que a su vez pueden motivar a la persona a actuar de forma honesta y respetuosa consigo misma y con los demás. La TREC también le ayuda a la persona a poner en práctica sus nuevas creencias mediante ejercicios conductuales como:
– Decir la verdad aunque sea difícil o incómodo.
– Pedir perdón cuando se ha cometido un error o se ha hecho daño a alguien.
– Devolver lo que no es suyo o compensar el daño causado.
– Expresar sus opiniones y necesidades de forma asertiva y respetuosa.
La TREC es una terapia efectiva para superar la deshonestidad y mejorar la calidad de vida de las personas. La TREC requiere de un compromiso activo por parte del paciente y de un seguimiento por parte del terapeuta. La TREC puede aplicarse tanto de forma individual como grupal, y puede adaptarse a las necesidades y características de cada persona.

