¿Sufres de fobia a las agujas? Descubre cómo superarla

2–3 minutos

 La fobia a las agujas, también conocida como belonefobia o tripanofobia, es un miedo intenso, irracional y persistente a las agujas y a los procedimientos médicos que las involucran, como las vacunas o las extracciones de sangre. Se estima que afecta a alrededor del 10% de la población y puede tener consecuencias negativas para la salud, ya que puede impedir que las personas se sometan a tratamientos necesarios o se protejan de enfermedades.

¿Qué causa la fobia a las agujas? En muchos casos, se trata de un miedo aprendido, que se origina por una experiencia traumática en la infancia o por la observación de otras personas que reaccionan con pánico ante las agujas. También puede influir el temor al dolor, a la sangre, a los objetos punzantes o a perder el control.

¿Qué síntomas produce la fobia a las agujas? Las personas que sufren esta fobia experimentan una gran ansiedad cuando se enfrentan a una situación que implica agujas, o incluso cuando piensan en ella. Esta ansiedad se manifiesta con síntomas físicos como sudoración, palpitaciones, mareos, náuseas, temblores o desmayos. También pueden aparecer síntomas psicológicos como nerviosismo, angustia, llanto, ira o evitación.

¿Cómo se puede superar la fobia a las agujas? La buena noticia es que esta fobia se puede tratar con ayuda profesional. Existen diferentes técnicas psicológicas que han demostrado su eficacia para reducir el miedo y la ansiedad asociados a las agujas. Algunas de ellas son:

– La exposición gradual: consiste en exponerse progresivamente a situaciones relacionadas con las agujas, empezando por las menos temidas y avanzando hasta las más difíciles. Por ejemplo, se puede empezar por ver imágenes o vídeos de agujas, luego tocarlas o sostenerlas, luego practicar con una naranja o un cojín y finalmente recibir una inyección real.

– La relajación: consiste en aprender técnicas de respiración, relajación muscular o meditación que ayuden a controlar la ansiedad y el estrés provocados por las agujas. Se pueden practicar antes, durante y después de la exposición a las agujas.

– La reestructuración cognitiva: consiste en identificar y modificar los pensamientos negativos e irracionales que generan miedo a las agujas. Por ejemplo, cambiar el pensamiento «me voy a desmayar si me pinchan» por «es solo una sensación pasajera y puedo manejarla».

– El apoyo social: consiste en buscar el acompañamiento y el ánimo de personas de confianza que puedan ayudar a enfrentar el miedo a las agujas. Por ejemplo, pedirle a un familiar o amigo que vaya con nosotros al médico o que nos distraiga con una conversación.

Si sufres de fobia a las agujas, no te resignes ni te avergüences. Busca ayuda profesional y sigue estos consejos para superar tu miedo y mejorar tu calidad de vida.


5 técnicas científicas para calmar los nervios antes de un examen5 técnicas científicas para calmar los nervios antes de un examen23 de septiembre de 2025Psicólogo Juan José Hernández Lira
Amar sin perderte: Guía para no disolverse en la pareja (ni volverse mártir del amor)Amar sin perderte: Guía para no disolverse en la pareja (ni volverse mártir del amor)10 de septiembre de 2025Psicólogo Juan José Hernández Lira
Lista de entradas3 de agosto de 2023Psicólogo Juan José Hernández Lira

aceptación incondicional Agresividad Albert Ellis Ansiedad autoaceptación autoestima autoexigencia baja tolerancia a la frustración bienestar bienestar emocional Cambiar comunicación control emocional crecimiento personal creencias irracionales Depresión diálogo interno emociones emociones intensas emociones negativas enojo Estrés fff Insomnio Manejo de conductas Manejo de emociones Motivación Pareja pensamiento irracional pensamientos irracionales perfeccionismo Recursos Resiliencia Responsabilidad emocional Salud Mental SaludMental TCC Terapia Terapia Cognitivo Conductual terapia racional emotiva Terapia Racional Emotiva conductual Tolerancia a la Frustración Trastornos TREC Técnicas

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde Psicólogo en línea