La ansiedad matutina es una sensación de angustia, nerviosismo y malestar que se experimenta al despertar y que puede afectar al bienestar físico y emocional de las personas que la sufren. ¿Por qué ocurre la ansiedad matutina y cómo se puede evitar? En este artículo te lo explicamos.
La ansiedad matutina se debe a varios factores, entre los que se encuentran:
– La anticipación negativa de la jornada laboral o de las situaciones que se van a enfrentar durante el día.
– El aumento de los niveles de cortisol, una hormona relacionada con el estrés, que alcanza su pico máximo media hora antes de despertarnos.
– El consumo de sustancias estimulantes como el azúcar, la cafeína o el alcohol la noche anterior, que alteran el sueño y la calidad del descanso.
– La falta de una rutina positiva por las mañanas, que ayude a relajar el cuerpo y la mente y a prepararse para el día con optimismo.
– El miedo al futuro, a lo desconocido o a lo que pueda salir mal, que genera pensamientos catastróficos e irracionales.
– El irse a la cama con ansiedad, sin haber resuelto los problemas o las preocupaciones del día, lo que dificulta conciliar el sueño y favorece las pesadillas.
Para evitar la ansiedad matutina, es importante seguir una serie de consejos que nos ayuden a mejorar nuestra higiene del sueño y nuestra rutina matutina. Algunos de ellos son:
– Mantener un horario regular de sueño, acostándose y levantándose a la misma hora todos los días.
– Hacer que el dormitorio sea un lugar cómodo, tranquilo y oscuro, sin distracciones como el móvil, la televisión o el ordenador.
– Evitar actividades excitantes o estresantes antes de ir a la cama, como ver noticias negativas, discutir o hacer ejercicio intenso.
– Realizar una actividad relajante antes de dormir, como leer, escuchar música suave o meditar.
– Practicar algún tipo de ejercicio físico durante el día, preferiblemente por la mañana o por la tarde, ya que ayuda a liberar tensiones y a mejorar el ánimo.
– Evitar cenas copiosas o picantes y no comer nada al menos dos horas antes de acostarse.
– Realizar ejercicios de respiración profunda al despertar, para oxigenar el cerebro y reducir el ritmo cardíaco.
– Escuchar un podcast de meditación matutina, que nos ayude a centrarnos en el presente y a afrontar el día con calma y confianza.
– Contactar con nuestros seres queridos o con personas que nos apoyen y nos transmitan energía positiva.
– Hacer una lista mental de las cosas por las que estamos agradecidos o de los objetivos que queremos lograr durante el día.
– Esperar a revisar el teléfono o las redes sociales hasta haber terminado nuestra rutina matutina, para no saturarnos con información innecesaria o estresante.
Si sigues estos consejos y aún así sientes que la ansiedad matutina te supera, quizás sea conveniente consultar con un profesional de la psicología que te ayude a identificar y modificar los pensamientos y las conductas que te generan ansiedad. Recuerda que la ansiedad matutina se puede superar con ayuda y voluntad.

