La falta de autorreflexión es un problema que afecta a muchas personas que se sienten insatisfechas con su vida, sus relaciones o su trabajo. Se trata de la dificultad para reconocer y analizar los propios pensamientos, emociones y comportamientos, así como sus consecuencias. La falta de autorreflexión puede llevar a actuar de forma impulsiva, irracional o autodestructiva, sin tener en cuenta las necesidades y los deseos propios o ajenos.
La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) es un tipo de psicoterapia que ayuda a las personas a superar la falta de autorreflexión y a desarrollar un pensamiento más lógico, racional y positivo. La TREC se basa en la idea de que no son las situaciones las que nos hacen sentir mal, sino la forma en que las interpretamos y las valoramos. Por lo tanto, si cambiamos nuestra forma de pensar, podemos cambiar nuestra forma de sentir y de actuar.
La TREC se compone de tres fases: la A, la B y la C. La A se refiere a la situación activadora, es decir, el hecho o el problema que nos genera malestar. La B se refiere a la creencia o el pensamiento que tenemos sobre esa situación. La C se refiere a la consecuencia o la emoción que sentimos como resultado de esa creencia. Por ejemplo:
A: Mi pareja me ha dejado.
B: Soy un fracaso y nadie me va a querer nunca.
C: Me siento triste, deprimido y solo.
La TREC nos enseña a identificar y cuestionar las creencias irracionales que tenemos sobre las situaciones activadoras, y a sustituirlas por creencias racionales que nos ayuden a sentirnos mejor y a actuar de forma más adaptativa. Para ello, se añaden dos fases más: la D y la E. La D se refiere a la disputa o el cuestionamiento de la creencia irracional. La E se refiere a la nueva emoción o el nuevo comportamiento que se genera al cambiar la creencia irracional por una racional. Siguiendo con el ejemplo anterior:
D: ¿Es cierto que soy un fracaso y que nadie me va a querer nunca? ¿Qué evidencia tengo para sostener esa creencia? ¿Qué beneficios me aporta pensar así? ¿Qué inconvenientes me genera?
E: No soy un fracaso porque mi pareja me haya dejado. Hay muchas otras áreas de mi vida en las que tengo éxito y valor. No puedo saber si nadie me va a querer nunca, eso depende de muchas circunstancias y de mí mismo. Pensar así solo me hace sentir peor y me impide buscar nuevas oportunidades. Si pienso de forma más realista y positiva, me sentiré más tranquilo, confiado y motivado.
La TREC es una terapia efectiva para superar la falta de autorreflexión y mejorar el bienestar emocional.


