Empieza el cambio: Reconociendo nuestros dragones internos
Imagina que dentro de ti vive un pequeño dragón 🐉. No lanza fuego, pero cuando se enoja, calienta tus pensamientos y acelera tu corazón. Este dragón representa tu enojo y hostilidad, emociones que todos experimentamos. La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) nos enseña que, aunque no podemos evitar que el dragón despierte, sí podemos aprender a domarlo.
El viaje del guerrero: Desentrañando la furia
La TREC nos guía en una aventura para entender por qué nuestro dragón interior se enciende. Por ejemplo, Pedro se enfadó mucho cuando su amigo llegó tarde a su encuentro. Según la TREC, no fue la tardanza lo que encendió a su dragón, sino lo que Pedro pensó sobre el evento. Creyó que su amigo no lo respetaba, y eso es lo que realmente lo enfureció.
La estrategia del domador: Transformando pensamientos
Aquí es donde entrenamos para ser maestros domadores de dragones. La TREC nos proporciona herramientas para cuestionar y cambiar esos pensamientos automáticos que avivan las llamas del enojo. ¿Es verdad que el amigo de Pedro no lo respeta? Tal vez tuvo un contratiempo. Al desafiar estas ideas, Pedro puede comenzar a transformar su enojo en entendimiento.
El despertar de la paz: Creando un nuevo horizonte
Una vez que aprendemos a cuestionar y cambiar nuestros pensamientos, podemos empezar a sentir cómo el calor del dragón disminuye. Pedro, por ejemplo, podría decidir que hablará con su amigo sobre cómo se sintió, en lugar de guardarse el enojo. Este es el poder de la TREC: transformar el enojo en algo manejable y, en última instancia, en paz.
Reflexiones finales: Conviviendo con el dragón
La TREC no nos dice que nunca nos enojaremos; eso sería como pedirle al dragón que deje de ser dragón. Pero sí nos enseña que podemos vivir con nuestro dragón de una manera que no nos queme por dentro. Al final, el enojo y la hostilidad son emociones naturales, pero no tienen que dictar nuestras acciones ni nuestros días.
En resumen: El arte de la serenidad
Domar a nuestro dragón interno del enojo es un viaje, no un destino. La TREC nos ofrece un mapa para este viaje, ayudándonos a entender nuestros pensamientos, cuestionarlos y, finalmente, transformarlos. Al hacerlo, podemos encontrar una vida más tranquila y serena, donde el dragón ya no es nuestro enemigo, sino un compañero de viaje en nuestro camino hacia la paz interior.

