En un pequeño pueblo rodeado de montañas, vivía Mariana, una mujer de 35 años que había aprendido a enterrar sus emociones bajo capas de ocupaciones, responsabilidades y sonrisas forzadas. Desde niña, había escuchado frases como: «Sé fuerte» o «No llores, eso no sirve de nada». Así, cada emoción incómoda era guardada en un cajón invisible en su interior.
Un día, mientras paseaba por el bosque que rodeaba su casa, Mariana tropezó con una piedra y cayó. El golpe no fue grave, pero despertó algo en ella: un torrente de emociones que llevaba años ignorando. Lágrimas brotaron sin aviso, mezcladas con una sensación de liberación. Fue como si aquella caída física hubiera destapado un cajón olvidado.
Al regresar a casa, Mariana decidió buscar ayuda y comenzó terapia. En las sesiones, descubrió que ignorar sus emociones no las hacía desaparecer; solo las dejaba acumuladas hasta que encontraban una salida abrupta. Con el tiempo, aprendió a validar lo que sentía, a aceptar su tristeza, enojo o miedo, en lugar de luchar contra ellos.
Tres consejos prácticos para sanar sintiendo:
- Acepta tus emociones como visitantes temporales. Imagina que tus emociones son invitados que vienen a tomar un té contigo. No les cierres la puerta ni los dejes quedarse para siempre. Observa lo que traen consigo y aprende de ellos.
- Escribe lo que sientes. Llevar un diario puede ser transformador. Anota tus emociones sin juzgarlas. A veces, ponerlas en palabras permite entenderlas mejor y reducir su intensidad.
- Busca formas de expresión física. Bailar, pintar, correr o simplemente gritar en un lugar seguro pueden ser formas de liberar emociones atrapadas en tu cuerpo.
Al final de su proceso, Mariana entendió que sentir no era sinónimo de debilidad, sino de humanidad. Enfrentar sus emociones la hizo más fuerte, más consciente y, sobre todo, más libre.
La próxima vez que te enfrentes a una emoción difícil, recuerda que ignorarla es como intentar tapar el sol con un dedo. Permítete sentir para sanar.
✨ «Sentir no es caer; es abrir la puerta a la sanación.» ✨
Comparte este mensaje para recordarle al mundo que las emociones no son enemigas, sino aliadas en nuestro camino hacia el bienestar. ❤️


