Esta técnica consiste en utilizar la ironía y el humor para restarle solemnidad a las exigencias absolutistas que generan malestar. Al cantar sobre nuestras propias ideas irracionales con letras jocosas, logramos distanciarnos emocionalmente de ellas, facilitando la aceptación de la realidad de una manera divertida y menos dramática.
Instrucciones Sencillas
- Identifica tu «Debo»: Localiza esa exigencia rígida que te está perturbando (ej. «Debo ser perfecto»).
- Elige una melodía conocida: Utiliza una canción popular, un himno o una melodía infantil sencilla que sea fácil de recordar.
- Redacta una letra burlona: Crea versos que resalten lo absurdo de tu exigencia, exagerando la necesidad de aprobación o de éxito hasta que resulte graciosa.
- Canta con energía: Interpreta la canción con fuerza, preferiblemente cuando sientas que te estás tomando tus problemas demasiado en serio.
- Repite el ejercicio: Hazlo varias veces hasta que la idea de ser «terrible» o «catastrófico» pierda su poder sobre ti.
Ejemplos Claros
1. Escenario Personal/Autoexigencia
- Melodía sugerida: «Cumpleaños Feliz».
- Letra racional:«Perfecto debo ser, sin nunca un error, si algo me sale mal, ¡soy un gran pecador!»
2. Escenario Laboral o Académico
- Melodía sugerida: Una marcha militar o himno solemne.
- Letra racional:«¡Oh, gran jefe de mi vida! Tu aprobación es mi comida. Si me criticas un momento, moriré de puro sufrimiento».
3. Escenario Social/Aprobación
- Melodía sugerida: Una canción infantil (ej. «Los pollitos dicen»).
- Letra racional:«Todos deben amarme, nunca rechazarme, si alguien no me quiere, ¡mi valor se muere!».
Puntos Importantes al Ejecutar
- Atacar la idea, no a la persona: El objetivo es burlarse de la creencia irracional y de la conducta autodestructiva, nunca de la esencia o el valor de quien la practica.
- Aceptación del ridículo: Para que funcione, es necesario abandonar la necesidad de ser «digno» o «serio» por un momento y entregarse al humor.
- Uso de la fuerza: No se trata de cantar en voz baja; la clave está en el uso de la energía y la convicción para desafiar la rigidez mental.
Conclusión
A largo plazo, el uso constante de canciones humorísticas racionales ayuda a desarrollar una filosofía de vida más flexible y saludable. Al transformar los «horrores» en simples «inconvenientes» a través de la risa, la persona adquiere una mayor capacidad para tolerar la frustración y dejar de evaluarse de forma global y punitiva. Esta herramienta rompe el ciclo de la ansiedad al demostrar que, aunque las situaciones sean difíciles, no hay ninguna razón lógica para amargarse la vida por ellas.
«¡Nada es tan terrible como para no poder cantar sobre su absurdo!»



