La tricotilomanía es un trastorno que se caracteriza por la compulsión de arrancarse el pelo de forma recurrente y que genera una pérdida significativa de cabello. Las personas que sufren de este problema suelen experimentar una sensación de tensión antes de arrancarse el pelo y un alivio momentáneo después. Sin embargo, también pueden sentir vergüenza, culpa o malestar por su conducta.
La terapia cognitivo conductual (TCC) es un tipo de tratamiento psicológico que se basa en modificar los pensamientos y las conductas que mantienen el problema. La TCC ha demostrado ser eficaz para ayudar a las personas con tricotilomanía a reducir la frecuencia y la intensidad de sus episodios de arrancamiento de pelo, así como a mejorar su autoestima y su calidad de vida.
La TCC para la tricotilomanía suele incluir los siguientes componentes:
– Educación sobre el trastorno y sus causas.
– Registro de los episodios de arrancamiento de pelo y de los factores que los desencadenan o los refuerzan.
– Entrenamiento en habilidades de afrontamiento para manejar la tensión, la ansiedad, el aburrimiento o cualquier otra emoción que pueda impulsar a arrancarse el pelo.
– Entrenamiento en técnicas de relajación para reducir el estrés y la activación fisiológica.
– Sustitución del hábito de arrancarse el pelo por otro comportamiento incompatible, como apretar una pelota, jugar con un objeto o hacer una actividad distractora.
– Exposición gradual a las situaciones que provocan el arrancamiento de pelo y aplicación de las estrategias aprendidas para resistir el impulso.
– Reforzamiento positivo de los logros y los avances en el tratamiento.
– Prevención de recaídas y mantenimiento de los cambios a largo plazo.
La TCC para la tricotilomanía requiere un compromiso activo por parte del paciente y una buena alianza terapéutica con el profesional. Los resultados pueden variar según cada caso, pero en general se observa una mejoría significativa tras unas 10 a 20 sesiones. Si usted o alguien que conoce padece este trastorno, no dude en consultar con un psicólogo especializado en TCC que pueda ofrecerle la ayuda adecuada.

