La Imaginación Racional Emotiva (IRE) es una técnica de entrenamiento mental diseñada para que la persona aprenda a transformar sus emociones intensas y paralizantes en sentimientos más funcionales y manejables ante situaciones difíciles. Su propósito fundamental es que quien la practica descubra cómo, al cambiar su forma de pensar (sus creencias), puede regular su respuesta emocional incluso manteniendo la imagen de un evento negativo.
Instrucciones Sencillas
Para realizar este ejercicio correctamente, sigue estos pasos numerados:
- Visualización del evento: Cierra los ojos e imagina vívidamente un acontecimiento que te genere mucho malestar o que consideres «lo peor que podría pasar». Trata de sentir ese malestar intensamente (por ejemplo, mucha ansiedad, ira o depresión).
- Cambio emocional: Mientras mantienes la imagen nítida de esa situación negativa, esfuérzate por cambiar tu emoción perturbadora por una versión más saludable (por ejemplo, cambia el pánico por preocupación, o la ira por desilusión).
- Identificación del pensamiento: Una vez que logres sentir esa nueva emoción más moderada, analiza qué te dijiste internamente para lograrlo. Identifica la creencia racional (preferencia) que sustituyó a la exigencia irracional.
- Práctica constante: Repite este ejercicio diariamente (se recomienda al menos una vez al día durante 30 días) hasta que el sentimiento saludable ante el evento imaginado surja de manera casi automática.
Ejemplos Claros (Obligatorio 3 escenarios)
- Escenario Personal / Autoexigencia:
- Situación: Imaginas que cometes un error público que afecta tu imagen de «persona perfecta».
- Emoción inicial: Vergüenza extrema u odio hacia ti mismo.
- Cambio racional: Transformas la vergüenza en simple decepción o molestia contigo mismo, diciéndote: «Preferiría haber actuado mejor, pero cometer un error no me define como alguien inútil».
- Escenario Laboral o Académico:
- Situación: Imaginas que vas a realizar un examen importante y te quedas en blanco, sin poder contestar nada.
- Emoción inicial: Ansiedad paralizante o pánico.
- Cambio racional: Cambias el pánico por frustración o descontento, pensando: «Sería muy mala suerte bloquearme, pero si sucede, buscaré otra oportunidad; no es el fin del mundo».
- Escenario Social / Aprobación:
- Situación: Imaginas que la persona que te gusta o un amigo cercano te rechaza de forma directa o te ignora.
- Emoción inicial: Depresión profunda o ansiedad por la aprobación.
- Cambio racional: Cambias la depresión por tristeza o pesar, razonando: «Es muy triste que me rechacen, pero no necesito su aprobación absoluta para ser feliz ni para tener valor personal».
Puntos Importantes al Ejecutar
- No evites el malestar inicial: La técnica requiere que primero te permitas sentir la emoción negativa intensa para luego aprender a trabajar directamente sobre ella y cambiarla.
- Usa el vigor: Albert Ellis enfatiza que el debate interno debe ser enérgico y apasionado para que el cambio pase de ser solo una idea intelectual a una convicción emocional profunda.
- Diferencia las emociones: Aprende a distinguir entre emociones «inapropiadas» (ansiedad, depresión) y «apropiadas» (preocupación, tristeza), ya que estas últimas te permiten seguir buscando tus metas a pesar de la adversidad.
Conclusión
A largo plazo, el uso constante de la Imaginación Racional Emotiva permite que la persona desarrolle una alta tolerancia a la frustración y una filosofía de vida mucho más flexible. Al entrenar la mente para responder con emociones moderadas ante las peores situaciones imaginadas, se reduce significativamente la vulnerabilidad al estrés y se fomenta una autoaceptación incondicional que perdura incluso ante los fracasos reales.
Frase de Motivación: «En gran parte creamos nuestros propios sentimientos, y tenemos el poder de cambiarlos si decidimos pensar de una manera más científica y racional».



